Inicio » Locales » Cinco provincias están inundadas y temen que siga lloviendo

Cinco provincias están inundadas y temen que siga lloviendo

0012284316

Córdoba, San Luis, Santa Fe, Catamarca y Santiago del Estero sufren el temporal: 5 mil evacuados, casas en ruinas, puentes arrastrados por el agua, calles anegadas, paralización de actividades y falta de suministro eléctrico, son algunas de las escenas del drama

 

 

El drama de los habitantes de Córdoba, San Luis y Santa Fe parece eterno. El temporal no les da tregua y, ni bien consiguen reacomodarse un poco, las lluvias vuelven a amenazar con más inundaciones y destrozos. Muchos de ellos se quedaron en la calle o viendo cómo sus viviendas se convertían en escombros tras ser brutalmente arrastradas y derrumbadas por las tormentas. Botes, canoas y hasta perros nadando, grafica un poco la situación de desamparo que se vive hoy en esas provincias.

 

Las imágenes en los rostros son de angustia, desolación y cansancio. Sin dudas, las pérdidas materiales de años de trabajo traumatizaron a los más de 5 mil evacuados en Córdoba, San Luis, Santa Fe, Catamarca y Santiago del Estero, que ahora deberán refugiarse en los centros que las autoridades dispongan y esperar a que el fenómeno natural cese y los gobiernos construyan viviendas y otorguen subsidios a los damnificados.

 

Los informes del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) no son muy alentadores y tornan aún más gris el panorama. En Córdoba, en estado de alerta máxima junto con Santa Fe, mañana habrá neblinas con probabilidad de lloviznas, tiempo inestable y tormentas aisladas hasta el viernes. En San Luis, se prevé nubosidad variable y vientos leves del sector este, aunque mañana estará inestable con tormentas aisladas. “Por la tarde noche, estará algo nublado y parcialmente nublado”, informó el organismo. En Santa Fe, donde la situación es crítica, existe probabilidad de lloviznas para hoy en algunos sectores, aunque el problema serían las tormentas previstas para mañana en el norte y centro de la provincia.

 

La situación en Córdoba –con más de dos mil evacuados- es la más delicada. La provincia está bajo el agua que ya provocó la caída de dos puentes y se esperan más tormentas durante la semana. Las cuencas están saturadas y, en caso de seguir lloviendo, las anegaciones se apropiarán de los barrios y destruirán las casas.

 

La ciudad de Jesús María quedó aislada por la caída del puente Bailey que unía esa localidad con Ascochinga. Además, se abrió el dique Piedras Moras para distribuir el agua hacia toda la cuenca del Ctalamochita, mientras que personal de Defensa Civil sigue de cerca la situación en Bell Ville (con al menos 70 evacuados), Villa María y Ballesteros.

 

“Estamos complicados con este desastre meteorológico que estamos teniendo. Lamentablemente todos los pronósticos (de lluvia) se están cumpliendo”, dijo el ministro de Acción Social provincial, Daniel Passerini. “Hemos tenido lluvias en lugares que no venían afectados, y esto agravó la situación y, en otros lugares donde no había habido inconvenientes, la situación está complicada”, añadió.

 

El titular de la Policía Caminera, comisario Adrián Delgado, informó que se disponen cortes totales o parciales en la mayoría de las rutas y manifestó que en todos los casos se recomienda “suma precaución” para transitar.

 

Santa Fe

 

Santa Fe no parece correr mejor suerte. Ayer llovieron más de 100 milímetros, lo que provocó anegamiento de barrios, suspensión del dictado de clases, de la actividad pública y privada, y la restricción de la circulación del transporte. Si bien hay menos evacuados (121), sufrieron grandes problemas con el suministro eléctrico.

 

Según informó ayer Hugo Ceré, vocero de la Empresa Provincial de Energía, se inundaron y salieron de servicio las cámaras subterráneas de bulevar y Alvear; 25 de Mayo al 2700 y Amenábar al 3.300. Además, se afectó el cable distribuidor que va por el terraplén Yrigoyen hacia barrio Centenario y Fonavi San Jerónimo.

 

En tanto, Antonio Ciancio, ministro de Aguas y Servicios Públicos de Santa Fe habló esta mañana en Radio La Red y aseguró que la situación está controlada. “Fue una catástrofe que cayó del cielo. En una semana llovió en la ciudad lo que normalmente llueve en un año. Los riesgos son siempre latentes con una ciudad que está en un valle y una defensa que ha funcionado bien. Ahora quedan alrededor de 300 evacuados”.

 

Además, precisó que el tránsito aún no fue restablecido en la autopista Rosario-Santa Fe y que “los puentes de la autopista actúan como contenedores del agua”. “El agua que pasa, que es mucha, está siendo derivada por obras que hemos hecho nosotros. Esperamos un marzo y abril muy lluviosos”, alertó.

 

 

 

 

 

En el norte de la ciudad, se suspendió el abastecimiento de electricidad en la zona delimitada por Callejón Aguirre, Estrada, Av. Facundo Zuviría y Javier de la Rosa a pedido de la Dirección de Protección Civil. Asimismo, a pedido del municipio de Recreo, se dejó sin servicio a los barrios de la zona este de la ciudad: Cruz Roja, Comunal I, II y III.

 

Según las fuentes consultadas por Télam, el agua afectó principalmente a la zona del cordón oeste y noroeste de la capital provincial, anegando barrios como Las Flores, Yapeyú, Santa Rosa de Lima y San Lorenzo, y a localidades cercanas como Esperanza y San Carlos.

 

El intendente de la ciudad de Santa Fe, José Corral, ordenó esta mañana “suspender” las actividades comerciales y educativas así como la circulación del transporte público de pasajeros.

 

“Es una medida preventiva debido a que en las últimas horas cayeron aproximadamente 70 milímetros de lluvia que acumuló, sumando lo precipitado en los últimos días, unos 320 milímetros, y esto hace dificultosa la circulación en la ciudad”, indicó hoy Corral, quien precisó que no se registran evacuados.

 

San Luis

 

Según informaron las autoridades, hay unos 375 evacuados pero la cifra se eleva a unos 1.500 damnificados si se suman los autoevacuados.

 

En diálogo con Télam, el jefe de san Luis Solidario, Omar Terc, detalló que entre las localidades más afectadas se encuentra Lafinur, un poblado de 600 habitantes del departamento de Junín, que se vio golpeado por la crecida del río Conlara que anegó las calles y produjo el colapso del sistema cloacal.

 

Santiago del Estero

 

En esta provincia también se canceló la actividad de todos los días. Cayó un aguacero sobre la capital, cuyo casco céntrico quedó inundado, se declaró el asueto administrativo y día inhábil en la Justicia por la interrupción del transporte público, además de la suspensión de las clases.

 

En la ciudad hay unos 100 evacuados que fueron instalados en el Liceo Policial mientras que Defensa Civil y Gendarmería tienen dificultades para ingresar a los barrios más afectados como Villa Coy, Almirante Brown, América del Sud y Saint Germain, donde llovieron alrededor de 150 milímetros.

 

 

Télam

En el interior provincial una de las localidades más golpeadas es Lavalle, 100 kilómetros al oeste de la capital y punto limítrofe con Catamarca, donde cayeron cerca de 250 milímetros. En el departamento Taboada, unas 1.100 familias están afectadas por el temporal, de las cuales 200 fueron evacuadas y las restantes autoevacuadas.

 

Catamarca

 

Las autoridades informaron que unas 600 personas fueron evacuadas ayer a raíz de las intensas lluvias que afectaron a varias localidades del interior provincial, donde la situación alcanzó un nivel crítico. De acuerdo con el Comité Operativo de Emergencia (COE), la localidad más golpeada fue Bañado de Ovanta, unos 150 kilómetros al este de la capital, donde se debió alojar a vecinos en escuelas, iglesias y clubes deportivos.

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

*