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Floyd Mayweather derrotó a Manny Pacquiao y se quedó con la gloria en Las Vegas

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El norteamericano logró la victoria por decisión unánime. Las tarjetas favorecieron a «Money» por 118-110, 116-112 y 116-112. El de Michigan se quedó con los tres títulos de la categoría wélter que había en juego

Tras una leve demora exigida por el Pay Per View, el espectáculo más esperado de los últimos años se desarrolló en el MGM Grand de Las Vegas. Los himnos de México, Filipinas y Estados Unidos formaron parte del pasado cuando Manny Pacquiao y Floyd Mayweather se subieron al cuadrilátero.

 

Con una sonrisa genuina y las esperanzas intactas, «Pacman» llegó al escenario acompañado de Jimmy Kimmel, en lo que significó una parodia a la salida que había tenido su rival con Justin Bieber, cuando retuvo su título ante el «Chino» Maidana.

 

En cambio, la mirada despreocupada y los pasos firmes de «Money» representaron la contracara de la humildad impuesta por el asiático.

 

El duelo comenzó con el protagonismo habitual del norteamericano, quien intentó adueñarse del centro del ring. Su derecha fue la herramienta más empleada para basar su estrategia en un estudio permanente.

 

 

 

 

Las iniciativas cambiaron en el segundo asalto. Con un método menos estético, pero con igual efectividad, Pacquiao recortó distancias para llevar el duelo a su camino. De todos modos, la defensa de Mayweather parecía impenetrable y sus contragolpes generaban un gran peligro.

 

 

 

 

En el tercero, «Floyd» apostó por golpear en el límite de lo permitido. Un derechazo frontal generó polémica e hizo enfurecer al filipino. De todas formas, sus potentes intentos carecieron de precisión.

 

 

 

 

La velada se desarrollaba bajo los deseos del local, aunque en la cuarta vuelta «Pacman» se activó y llevó a su adversario contra las cuerdas. Fue la primera vez que Manny consiguió apoderarse del espectáculo. Las manos asiáticas llegaron a destino e hicieron tambalear a Mayweather.

 

 

 

 

Esto generó un cambio psicológico en «Money», quien salió en el quinto a devolver golpe por golpe. La temperatura aumentaba y el moreno volvía tomar la distancia deseada. Naturalmente, el equilibrio del duelo mantenía un desenlace inesperado.

 

 

 

 

Para la mitad de la pelea, Pacquiao insistió en la búsqueda del nocaut. El asiático no retrocedía ni para tomar envión, y ello complicaba considerablemente la estructura de Floyd. A pesar de manifestar escasez de dolor, los gestos del campeón invicto no eran los habituales.

 

 

 

 

El cambio de actitud volvió a reflejarse en el séptimo round. Los gritos recibidos de su padre le devolvieron el protagonismo al de Michigan para hacer trastabillar al asiático. En tanto, las réplicas de «Pacman» mantenían en jaque al estadounidense.

 

 

 

 

Sin margen para el respiro, Manny se mantuvo firme con su planteo agresivo. La postura conservadora de Mayweather favorecía al filipino, aunque su destacada velocidad le permitía seguir sumando en las tarjetas.

 

 

 

 

En el noveno episodio Pacquiao encontró a «Money», quien tuvo que recurrir a un traicionero golpe en la nuca, ignorado por el juez, para mantenerse alejado. Sin dudas, esperar el descuento de un punto era impensado en la casa del invicto.

 

 

 

 

Las advertencias de Kenny Bayless no causaron efecto en Mayweather, ya que el constante uso de los codos continuó siendo el argumento más sólido de su defensa. Más allá del sacrificio del filipino, la tensión continuó hasta la penúltima escena.

 

 

 

 

El fallo incierto obligó al local a abandonar su postura defensiva para llegar a fondo. El esfuerzo físico no era un factor que atentara contra el entretenimiento y ambos eran conscientes de que tenían que dejar todo lo que les quedaba en el cierre de la noche.

 

 

 

 

En la última vuelta se decidió la historia. El equilibrio generó un gran desconcierto y en los 90 segundos finales ninguno arriesgó. Como ambos sabían que las tarjetas podían estar a su favor, el cronómetro continuó su marcha sin encontrar el nocaut esperado.

 

 

 

 

Los números finales le dieron el triunfo a Mayweather: 118-110, 116-112 y 116-112. A pesar del repudio de los presentes, el rey sigue invicto. La incógnita sobre quién pueda ser el afortunado de destronar a Floyd permanecerá planteada. Tal vez Lucas Matthyyse tenga la posibilidad de intentarlo.

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